Es tan pálida esta luna
que palidece una rosa.
Es tan frágil la fortuna,
su ausencia tan dolorosa...
Es tan rápida la tierra
en su constante girar:
cuan rápida como encierra
tan infinito pesar.
Es tan profundo el dolor
del que tiene que partir...
Por la guerra y por su horror,
es tan hondo su sufrir...
Las olas son la mortaja
de este escenario infernal,
y hasta a la muerte se ultraja
con semejante final.
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