miércoles, 20 de julio de 2022

Instrumentos de la orquesta

 

INSTRUMENTOS DE LA ORQUESTA


Canta la cigarra,

canta una romanza

con voz de soprano,

mientras que la hormiga,

que es su gran amiga,

afina el piano.


Toca la flauta la rana,

y la ardilla su flautín;

ensayan por la mañana

con el mono y su violín.


La trompeta, ¡qué bien suena!,

y el fagot y el clarinete;

los tocan una gacela,

un delfín y un salmonete.


La tuba, que es tan grandona,

y la trompa, redondita,

las tocan doña leona

y su amiga, la burrita.


La joven gorila

tocando la lira

es todo un primor,

que arrastra el sentido

a un mundo perdido,

poblado de amor.


Y la orangutana

en esta mañana

absortos nos deja,

pues tocando el arpa

acordes abarca

de pura belleza.


El trombón de varas suena.

Lo toca Pepa, la hiena,

muy artista y muy apuesta,

además de muy querida

por ser alegre y festiva

después de echarse la siesta.


Toca muy bien la viola,

Pepita, la bella loba;

y en noches de luna llena

aúlla que es un primor,

para llamar a su amor

e ir con él a la verbena.


Escuchar el violonchelo,

si lo toca la elefanta,

siempre fue mi gran anhelo;

pues sé muy bien que su son

todos los males espanta

y alegra mi corazón.



lunes, 18 de julio de 2022

Romance de Ciencia Ficción


Otrora, en una misión,

llegué al planeta Plutón

y encontré a una plutonisa

que aunque no era una poetisa

me compuso una canción.


No me pasó inadvertido

el ser tan bien recibido

por tan gentil plutoniana,

y cómo, de buena gana,

sin habérselo pedido


me prestó gran atención,

o cómo en su condición

de artista y compositora

me compuso en buena hora

la más hermosa canción;


que solo un pero tenía,

por no saber qué decía

la letra de la tonada.

Algo que casi me enfada

porque ansioso suponía


que era querido y amado,

pretendido y codiciado

por tan bella extraterrestre,

en aquel planeta agreste

y tan poco visitado.


Mas todo fue un craso error,

pues descubrí con pavor

que mi destino fatal,

luego de un canto ritual

danzado al son del tambor,


era el ser fagocitado

sin piedad ni compasión,

con deleite y con fruición,

luego de haber sido asado

en un horno de carbón.


Y cuando ya sin salida

me encamino hacia la muerte,

un brusco golpe de suerte

consigue darme la vida.


Suena la alarma avisando:

¡¡Llegan naves tritonianas,

que junto a tropas marcianas

la ciudad están cercado!!


Son los saurios de Tritón,

fuertemente armados

y enemigos declarados

de las huestes de Plutón.


Llegan también a luchar

cuatro legiones marcianas,

que a las hordas plutonianas

tienen cuentas que ajustar.


Con espadas luminosas

y con fusiles de rayos

ponen en fuga a los malos

las vanguardias victoriosas.


La comandante marciana

al día siguiente me cita;

a su planeta me invita

y acepto de buena gana.


Doy las gracias con pasión,

pues hubiera sido asado

si no me hubiesen salvado

con su oportuna invasión.


Y después de aquel espanto,

luego de a Marte llegar,

sueño al fin con encontrar

un amor lleno de encanto.


Eso al fin aconteció,

pues conocí a una marciana

que en cuanto apenas me vio

ya de mí se enamoró

y de tenerme, se ufana.


De color verde es mi Amor,

canta como un ruiseñor.

Son graciosas, son bonitas,

y sustentan una flor

sus brillantes antenitas.


Mas de tanto ser amado

ando un poco desvelado:

es pasional y obstinada,

ama con mucho entusiasmo

y sólo alcanza el orgasmo

a las seis de la mañana.


el cristal del sueño

En el cristal del sueño se refleja una vida imprevista e impensada. Todo es posible y el amor es un susurro de ilusión que el despertar arre...